Organismos
procariotas con capacidad fotosíntetica. Su existencia en los acuarios es habitual formando parte del fitoplacton. Bajo ciertas condiciones, las
cianobacterias pueden proliferar descontroladamente dando lugar a agrupaciones de células que se extiendo cubriendo el
sustrato y las plantas de aspecto mucoso y de color azul brillante. Secretan una sustancia que les da un olor particular, aunque la intensidad del olor dependerá de la intensidad del brote de
cianobacterias.
Tienen la capacidad de fijar nitrógeno atmosférico, de modo que la carencia de nitrogeno en el agua no las afecta para nada. Al contrario, el fósforo limita su crecimiento, por lo que un brote de cianos nos está indicando excesos de
fosfatos.
Cómo erradicarlas:
Eliminando (en la medida de lo posible) las fuentes de
fosfatos en el acuario: sobras de alimento, hojas muertas, cadáveres de peces, acumulación de materiales en descomposición dentro del
filtro. El abonado (si lo hay) se deberá suprimir mientras dure el brote y posteriormente se deberá redosificar en cuanto a P.
Tratamiento antibiótico: como bacterias que son, las
cianobacterias son succeptibles a los antibioticos. Los fármacos efectivos contra esta plaga son eritromicina y amoxicilina+clavulonato (o ácido clavulónico). Ambos productos están disponibles para medicina humana y son fáciles de conseguir en farmacias. La eritromicina es más económica. El tratamiento dura tres días, a base de 1/2 comprimido (asumiendo un comprimido para consumo humano: 500mg) cada 60L de agua cada 24 horas. Si el brote no cesa se puede extender el tratamiento por uno o dos días más. El antibiotico se disolverá antes de echarlo al acuario, bien en un vaso con agua o bien colocando el comprido dentro del
filtro, para que sea la misma corriente del
filtro la encargada de disolverlo y distribuirlo por el acuario.
Pasadas 24 del fin del tratamiento cambiaremos el 50% del agua(o más, si se considera conveniente) a fin de eliminar los restos de antibioticos y las fuentes de fósforo, limpiando a fondo el acuario.
El tratamiento antibiotico no afecta a peces, plantas ni invertebrados.